miércoles, 15 de mayo de 2013

Gabriela busca su identidad en Buenos Aires - 1980


Mi nombre es Gabriela Silvia Gualtieri (al menos ése me dieron mis apropiadores, Leopoldo Luis Gualtieri, y Margarita Henscheid), y supongo que nací un 23 de marzo de 1980 (al menos eso dice mi partida). Margarita falleció en 1996, y Leopoldo, hace 7 meses. Luego de su muerte, el resto de la que creía mi familia biológica, me confirmó mis sospechas de toda la vida. Nunca vi fotos de Margarita embarazada, y mi partida de nacimiento es bastante incoherente. 
La historia que se me cuenta es que mi madre biológica, oriunda de la provincia de Córdoba, tenía 15 años al momento de quedar embarazada de su, también, joven novio. Su propia madre, es decir, mi abuela biológica, se habría puesto de acuerdo con ella, para entregarme. Al parecer, eran una familia de mucho dinero, y hubiese sido una deshonra que la gente se enterase. Parece ser que mi abuela biológica acompañó a mi madre biológica a Capital Federal, a los siete meses de embarazo (cuando ya era muy evidente). Permanecieron aquí por dos meses, hasta que nací en el Hospital Rivadavia. Por la madrugada, la partera Carmen Augusta Bell (de acuerdo con lo que figura en mi partida de nacimiento), me sacó del Htal. Rivadadia, -envuelta en una sábana- y me vendió a mis apropiadores por u$s 400.- El entregador fue el Sr. Mario Parodi, primo de Leopoldo, que en ese momento, se desempeñaba como Jefe de Odontología, en este hospital. Intenté comunicarme con él, pero tiene 84 años, y no se encuentra bien de salud. Su esposa, Rosa, me confirmó, telefónicamente, que sí había sido su esposo quien coordinó el negocio. No me informó más nada, alegando no recordar, y cortó la comunicación. 
No es mi intención, si la encontrase, causarle un problema a mi familia biológica. Considerando que tuvieron 33 años de ventaja (ya que yo acabo de enterarme), sería inútil pedirle un poco de amor.
Lo que sí me preocupa, y bastante, es la posibilidad de que esta historia no sea cierta; que mi madre biológica no haya querido entregarme y le hayan mentido que morí, para robarme. No me gusta la idea de pensar que, en algún lugar, hay una mujer, un hombre, que me consideran muerta, y se privan de tenerme, como yo puedo estar privándome de ellos. Obviamente ya me comuniqué con las Abuelas, y con el CONADI. Ya me hice el análisis en el Htal. Durand, pero debo esperar un tiempo, ya que mi muestra de sangre, debe ser comparada con muchas otras muestras; por otro lado, el libro de partos del Htal. Rivadavia ya está pedido, pero lleva un tiempo. 
Como imaginarán, estoy agradecida a mis apropiadores por las cosas buenas que han hecho, como puede estarlo cualquier otro hijo biológico, pero jamás podré estar agradecida por haber sido apropiada, y por 32 años de mentiras. Entiendo que hay una generación muy mayor que considera estas prácticas muy comunes, y hasta bien vistas. Supongo que, en su momento, era hasta socialmente aceptado. Ocurre que, desde un buen tiempo a esta parte, hay algo que se llama derecho a la identidad, y, todo lo que han hecho, no es más que un delito. Apropiación de niños, sustitución de identidad, y falsificación de documentación pública. Nada menos. Gracias a todos por leerme. Mucha suerte en su búsqueda. Estoy convencida que no importa a quién nos parezcamos. Lo mejor en este mundo, quizás sea no parecerse a nadie. Somos nietos de una generación nefasta. Hijos de una generación más que conflictuada. Por suerte, podemos ser padres de una generación que viva en la verdad, y la libertad. Que todo ésto nos sirva para enderezar las cosas. Tenemos todo en nuestras manos. Abrazos para todos.



1 comentario:

corina garnica dijo...

hola yo busco a mi hija no la conozco los datos que tengo es que su abuela se llama Sara vive en capital federal calle Lautaro al 1262.mi hija nacio el 17 de enero de 1982 por favor si me pueden ayudar no se como gracias